miércoles, 10 de marzo de 2010

Lo que jamás existió

Terminó...

¿Cómo me atrevo a decir que terminó

si nunca dimos un paso que le diera inicio?


Viviendo en un idilio unilateral,

existiendo tan solo en mi mente,

pero sin nunca haber tenido la certeza

de que tus brazos vendrían hacia mi.


Equivocando los caminos,

malinterpretando el destino,

confundiendo la amistad,

adueñándome de un cariño no correspondido.


Amistad...

¿cómo si algo así hubiera existido?


Y te alejé yo misma

por callar las palabras precisas

que surgían a borbotones desde mi garganta,

pero que yo calmaba para no dañarme.


Y esas palabras,

que quedaron escondidas en un rincón de mi interior

hoy son dagas filosas que moran de por vida

en una oscura esquina de mi corazón.


Y se acabó la historia que tuvo final antes que principio,

que tuvo sangre y dolor antes que heridas.


Se acabó la historia que jamás construimos.


Se esfumaron las sensaciones que nunca percibimos.


Y se borraon los recuerdos,

de aquellos momentos que permanecerán extintos.


Y permanezco sola en este exilio,

sin tus risas ni tu ruido,

bebiendo sola de ese dulce vino,

construyendo por mi misma

la historia que contigo jamás he vivido

2 comentarios:

Diana de Méridor dijo...

"Por callar las palabras precisas". creo que nunca se debe callar en esos casos. Hay que arriesgar para ganar, y dicen que el mundo es de los osados. Pero qué dificil es, lo sé.

Feliz tarde, madame

Bisous

Nia dijo...

hay veces en las que nuestra mente va mas rapido que los hechos,por eso las cosas suelen acabar antes de haber empezado,me agrado tu poema,y me da gusto saber que te gusto el mio